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miércoles, 8 de junio de 2016

Thriller, novela negra o novela policíaca

¿Alguien entiende la diferencia?



Me dispongo a hacer una búsqueda en Google, quiero saber las novedades del género thriller y los libros que más ventas están teniendo actualmente en ese género literario. 
Para mi sorpresa la pantalla del ordenador se llena de listados de novelas etiquetadas como novela negra,  investigación y policíacas. Cuando nos adentramos en las fichas de las obras aparece la palabra thriller, del inglés thrill significa emocionar, excitar, sensación, sentimiento, estremecer, intriga.
 Es decir hemos adaptado el concepto anglosajón de thriller y lo usamos un poco para todo aquello que emociona, intriga y estremece…


Lo cierto es que Google tiene razón. Lo primero que debería preguntarme es ¿Qué estoy buscando exactamente? ¿Sobre qué temática quiero leer?  La gran cantidad de términos que definen la novela de suspense, policiaca y de crimen pueden llevar al error a cualquiera.  

Las novelas policiacas se caracterizan porque siempre hay un crimen que pasa a ser el motor de la historia. Los demás conflictos se desarrollan a partir de un gran suceso criminal. Los distintos términos para referirse a ellos son los que me llevan (e imagino que como a tanta gente) a la confusión, principalmente porque no todos son sinónimos entre sí.
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La novela negra  surge con una clara intención crítica de una sociedad en crisis, con instituciones corruptas y mafias. Es como una evolución de la novela policiaca clásica. Cabe decir que la violencia juega un papel fundamental en este tipo de novelas. La acción se desarrolla en torno a un misterio, no es obligatoria la existencia de un crimen. Sin embargo,  la violencia más común y cotidiana en la sociedad sí está siempre presente en este género.

¿Qué diferencia hay  entre novela negra o thriller?

El término “thriller” es muy amplio y genérico, puede englobar diferentes tipos de obras  en las que exista alguna intriga, pero no un crimen obligatoriamente.  

El hecho de que existan brillantes thrillers en los que hay asesinatos ha llevado a la confusión del público lector y de algunos críticos literarios que etiquetan como novelas negras tanto a obras de Edgar Allan Poe como a las sagas de detectives tan conocidas como el mítico Pepe Carvalho.

Curiosamente en las herramientas que tiene Google para analizar búsqueda de palabras, el término “thriller” no es usado en España para encontrar libros, contradictoriamente las editoriales etiquetan contenido de libros con esta palabra pensando que sea lo que sea la  obra en cuestión si es un thriller ya está correctamente identificada.

Os invito a seguir indagando en la diferencia entre los matices de cada género y sobre todo a leer obras que los representan a la perfección.

Ejemplo de novelas policíacas: 

Novelas con un crimen e investigación como núcleo del argumento
La naturaleza del fuego, de Daniel Escriche; El caso del cadáver sonriente de Paco Píquer,  El cazador rojo, de María Benítez,  Todo lo que sé…,de Carles Edo

Ejemplo de novelas negras:


Novelas sin crímenes pero con investigación e intriga

Bodas de Oro, de Rosario Fernández Zúñiga, El pescador, de Jesús Alvarez, La fruta madura, de Daniel Escriche

miércoles, 13 de enero de 2016

Sexo

El sexo literario
Uno de nuestros escritores me ha pedido que me desnude, literariamente supongo, y eso me ha hecho revisar mis relatos y mis intentos fallidos de novelas, y me he dado cuenta que no hay sexo entre los  personajes. También he revisado los trabajos de varios autores de nuestra editorial y he llegado a la conclusión que existen tres tipos de escritores en función de cómo viven el sexo los personajes que crean.
  1. Escritores de sexo explícito y directo
  2. Escritores de sexo implícito
  3. Escritores asexuales

  • El primer grupo, los escritores de sexo explícito, se trata de creadores de personajes que tienen sexo bien desarrollado e identificado, el aspecto sexual es importante para definir al personaje. Estos escritores integran el acto sexual con naturalidad y a veces con todo lujo de detalles. Tratan y desarrollan  relaciones  tanto las heterosexuales como las homosexuales,  también pueden desarrollar experiencias de sexo duro o bien experiencias  de onanismo, es decir cuando el personaje disfruta de forma individual y solitaria de su sexo. En este caso el sexo es parte imprescindible del personaje, no se puede obviar sin dañar el resultado global del argumento.  En este grupo estarían novelas  sexuales y eróticas propiamente dicho, recomendamos Jimena y el sexo prohibido de Cristina Escobar como novela o bien el relato con toques surrealistas, Aullido de Laura Delgado, y también  novelas de investigación  o novela negra en la que el acto sexual de los personajes condiciona la obra. Un ejemplo de novela policíaca con detalles sexuales es la novela EL Pescador, de Jesús Álvarez Muñoz.
  • El segundo grupo, los escritores de sexo implícito, son aquellos que desarrollan personajes sensuales e incluso eróticos pero no llegan a describir ninguna escena de sexo. Pueden indicarla pero lo hacen como pasando de puntillas por el asunto.  Asumen que el personaje tiene un mundo interior dentro del propio argumento que es sobreentendido por el lector.  No hace falta entrar en detalles. No es importante para entender la obra desarrollar el comportamiento sexual delos protagonistas pero sí puede estar insinuado o existir tensión de pareja, por ejemplo Encuentros bajo la Piel  de Lucía Ros, El cazador rojo de María Martínez Benítez. Un ejemplo de novela policíaca en este grupo sería El caso del cadáver sonriente de Paco Píquer Vento.
  • El tercer grupo, escritores asexuales,  grupo al que yo pertenezco, son escritores que cuentan historias en las que el sexo no aparece de ninguna forma, pueden ser desde cuentos infantiles como es mi caso, o bien historias de aventuras donde los personajes tienen que afrontar otro tipo de emociones pero no las sexuales. Por ejemplo La naturalezadel fuego de Daniel Escriche, brillante novela negra,  o El hombre que no entendió a Newton de Jorge Martínez está última hay una relación de pareja que se percibe tensión sexual pero la intensidad de la características físicas del protagonista  hace que finalmente no sea importante relacionar los personajes de esta forma. García Márquez tenía muchos personajes asexuales, por ejemplo en Cien años de soledad


Y esto es todo, espero no haber desilusionado a nadie, y si alguien esperaba otro tipo de destape pues tendrá que ser más persuasivo  así como si algunos de los escritores mencionados no estáis conformes con esta clasificación  podéis enviarme vuestros comentarios y opiniones.  Ya sabéis que en este espacio todo es cuestionable y no pretendo hacer cátedra  solo  expresar mi opinión sobre temas literarios que nos aparecen en el día a día de nuestra pequeña MARLEX EDITORIAL.