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miércoles, 21 de septiembre de 2016

52 semanas: Primer cumpleaños del blog

Hoy hace 52 semanas que empecé está aventura escrita, sin demasiadas expectativas pero ha sido un viaje de inicio a una nueva dimensión de mi experiencia en comunicación.  La idea inicial era dar algo más de mí a nivel personal para que los “clientes-escritores-amigos” de nuestra editorial supieran cómo soy en mi día a día. Una forma de devolverles la confianza prestada por enviar sus manuscritos y decidir empezar su aventura de publicación con nosotros. Dejarse leer no es fácil, y permitir que te lean personas que buscan fallos y te comparan, es todavía peor.

En estas 52 semanas hemos hablado de muchas cosas: de escribir en un diario personal, de escribir a mano o en un blog. De libros con algún tipo de poder oculto y mágico, de libros para no leer ni prestar. De escritores robadores de almas y guardianes de secretos. De abrazos que hacen ruido, de sexo, solo sexo…También de la primavera, de enamorarse, e incluso de fútbol algo que intento evitar en los medios en los que colaboro. De personajes, mujeres y hombres, de principios y finales…52 semanas escribiendo sobre la vida, la mía, la vuestra y la de todos.



15.000 lectores, no sé si son  muchos o pocos, no he marcado una estrategia más que la de escribir algo cada miércoles. Todavía recuerdo cuando el primer artículo pasó de las 100 lecturas. Hoy si no llegan a las 300 o 400 en un rato  me siento mal. Resulta fácil acostumbrarse a que te quieran, y a través de este diario digital, no el de papel, me he sentido querida. Prometí que pelearía por vuestras obras y lo he hecho, no se ha visto en ningún medio pero he recorrido muchos kilómetros y he enviado cientos de emails, la mayoría no respondidos, peleando por vosotros. Creo que en breve se verán los resultados. Y que nadie me diga “qué suerte has tenido” porque todo lo bueno que vaya a pasarnos, y me refiero a vosotros y a mí, no ha sido suerte sino un gran esfuerzo y duro trabajo.

Volviendo al principio de esta historia, al primer post, os informo que sigo escribiendo en mi diario de papel, “ el de los otros”, no tengo demasiadas cosas buenas escritas en estas 52 semanas pero sí necesarias y grandes cambios que son daños colaterales de ESTAR VIVA, y sigo como empecé: sin saber cómo acabará esta historia.   
 ¡Gracias!...Y seguimos :)


Nota: no haré vídeo de este post, no puedo expresarme bien cuando hablo hacia fuera, prefiero escribir hacia dentro. 

martes, 10 de mayo de 2016

Dislexia de contenido

Guerra de sexos también entre escritor-lector

Puede parecer raro pero creo, es una opinión personal lejos de ser científica, que los temas escritos por hombres son más leídos y entendidos por mujeres, y viceversa.


Hombre y mujer, ying y yang del Universo
Cuando hablamos de crear personajes y darles un alma, una vida en papel que sea creíble para el lector,  que le haga ver por los ojos del protagonista, sentir las caricias que recibe… Puede parecer tarea sencilla, y existen muchos casos de éxito, pero no lo es. 
Si reflexionamos sobre situaciones de relaciones entre géneros siempre hay uno que se entrega y el otro que observa y dirige. Es el narrador de la situación, es el que puede decidir sentir en primera persona o bien mantenerse dentro de la escena percibiendo las emociones pero sin abandonarse a ellas.

Los buenos escritores son narradores de la vida, siempre alertas, siempre a la caza de las experiencias, buscándolas e incluso provocándolas pero tal vez no puedan sentir lo mismo que los personajes que inventan porque ellos se entregan y se abandonan completamente sin pensar en cómo contar lo que sienten.
Desde el respeto y la precaución que representa generalizar, después de revisar una lista bastante grande de autores llego a la siguiente conclusión, nada científica: casi todos los escritores desarrollan personajes que coinciden con su género. Y que solo los escritores de una gran calidad son capaces de desarrollar protagonistas, de esos que dejan huella,  del género opuesto al suyo.

Quiero mencionar dos de nuestros autores, Felip Ródenas, En el mirador de los sueños, desarrolla un personaje femenino extraordinario, Carmen, mujer andaluza, ejemplo de madre coraje, amante, sensual y que hace realmente imposible evitar que el lector se enamore de ella y quiera saber más sobre la vida del personaje. 






 Miguel Ángel Azpitia, Las Sebastianas, desarrolla dos personajes femeninos que descubrirán el sexo a una edad en la que la gente se olvida hasta de vivir. Miguel Ángel describe magistralmente una relación lésbica dulce, entrañable y con toques de humor, factor todavía más complicado de usar en literatura.

Existen muchos ejemplos en la literatura comercial contemporánea como la escritora Mary Shelly creadora del personaje masculino, Frankstein, o bien la inmortal Agatha Christie y su personaje Hércules Poirot o la archi premiada escritora americana, Donna Leon creadora del detective Guido Brunetti, que nos ha hecho enamorarnos a todos de Venecia donde hasta la muerte es más dulce y bella.

Hombre y mujer, ying y yang del Universo, unidos en alma y separados por criterios sociales. Solo puede entender  plenamente a una mujer  un hombre, y viceversa. 


La profesión de escritor no tiene una aplicación, todavía, en la que se puedan descargar los elementos necesarios para construir un personaje protagonista de éxito. Tal vez algún gran almacén como Ikea se le ocurra una sección nueva donde “construir personajes”, ya me imagino un pasillo para besos, caricias y abrazos de película para cautivar a lectores insomnes.

Nota: cuando hablo de pareja, hombre mujer, me refiero al concepto más amplio de unidad de dos, indistintamente de la condición sexual de cada componente de la unidad. O sea, es aplicable a parejas heterosexuales y homosexuales.